Después de que una resolución de la Unesco censurase el accionar de Israel como “potencia ocupante”, Tel Aviv recortó en represalia un millón de dólares de aportes.

Después de que una resolución de la Unesco censurase ayer el accionar de Israel como “potencia ocupante” en Jerusalén Este y Gaza, Tel Aviv recortó en represalia un millón de dólares de aportes a la ONU, y reafirmó su soberanía sobre la ciudad santa de tres religiones.

Así lo notificó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al director general del Ministerio de Asuntos Exteriores, Yuval Rotem, al asegurar que Israel “no se quedará de brazos cruzados mientras la organización niega nuestra su soberanía en Jerusalén”, informó un comunicado oficial.

Después de la guerra de los Seis Días de 1967, Israel anexó a su territorio Jerusalén Oriental, que los palestinos reclaman como su capital, en una decisión unilateral que fue repudiada por toda la comunidad internacional y no solo por las Naciones Unidas y sus organismos.

Tanto la resolución de la Unesco como la represalia israelí enmarcan una reunión que tendrá lugar hoy entre el presidente palestino, Mahmud Abbas, y su par estadounidense, Donald Trump, la primera oficial entre ambos desde que el republicano inició su administración.

En la nota oficial israelí, que recogía las palabras del jefe de gobierno durante la reunión semanal con su gabinete, Netanyahu se mostró agradecido con los países que votaron en contra de la resolución, en especial con Italia, informó la agencia de noticias EFE.

“Fue el primer país europeo que anunció que se opondría a la decisión, como también hizo Grecia, Gran Bretaña, Alemania, Lituania y los Países Bajos”, declaró Netanyahu, y extendió su reconocimiento a Ucrania, Paraguay y Togo, los diez estados que se opusieron.

En total, veintitrés países se abstuvieron y veintidós apoyaron el texto de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que condena las actividades de Israel en Jerusalén Este, y el rigor del bloqueo que impone sobre la Franja de Gaza desde hace diez años.

La organización lamentó “el rechazo de las autoridades de la ocupación a cesar sus persistentes excavaciones, túneles, obras y proyectos en Jerusalén Este, y en particular dentro y fuera de la Ciudad Vieja”.

En relación a esta última, la Unesco destacó su importancia para las tres principales religiones monoteístas.

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