Las centrales eléctricas registraron un crecimiento marginal de su capacidad instalada durante 2016 respecto del año anterior, y totalizaron hasta fines del año pasado 33.901 Megavatios (Mw), con lo cual el sistema se expandió 1,2%, según informó la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.(Camesa).

El relevamiento de Camesa, al que tuvo acceso Télam, precisa que durante el año pasado la potencia se incrementó en casi 444 Mw, aunque aclara que la potencia neta adicionada fue en realidad de 408 Mw, dado que en el mismo lapso la capacidad de las centrales eléctricas se redujo en 35,7 Mw, por motivos técnicos y otros vinculados con desmejoras en los equipos.

Según el análisis de Cammesa, el mayor aporte extra en 2016 (de 148,5 Mw) correspondió a la puesta en marcha en enero de ese año de la central térmica Guillermo Brown, instalada por el grupo AES Argentina en Bahía Blanca.

El proyecto consta de dos etapas: la primera incluye dos turbinas de gas operando en ciclo abierto con una potencia proyectada en 580 Mw; y a posteriori se sumarán otros 300 Mw a partir de una tercera turbina.

Cammesa menciona luego a la central térmica de Loma de la Lata (Neuquén) del grupo Pampa Energía, con 105 Mw, a la que le siguió la central hidroeléctrica de Punta Negra (San Juan), operada desde diciembre por la empresa provincial EPSE, con 62 Mw.

Las otras tres incorporaciones relevantes en materia de potencia eléctrica fueron las de Central Costanera, de ENEL (35,6 Mw); la central térmica de Rio Chico, de la empresa santacruceña de agua y energía SPSE (35 Mw); y la central también térmica de Barranqueras, Chaco, montada por la estatal Enarsa (de 21,7 Mw).

La estatal provincial riojana Edelar, a su vez, añadió al sistema de generación ligeras ampliaciones en cinco centrales térmicas: Portezuelo y Tello (2,5 Mw cada una); Olpas (1,8 Mw); Chepes (1,7 Mw); y Robles (0,9 Mw).

El listado de Cammesa se completa con el aporte de 1,7 Mw de la empresa provincial de distribución de energía eléctrica de Jujuy, Ejesa.

Tras el ligero aumento en la potencia instalada durante 2016, en el Ministerio de Energía y Minería descuentan que este año comenzó una aceleración en la ampliación de centrales y la incorporación de proyectos nuevos, muchos de ellos de fuentes renovables.

Según analistas del sector, al margen de la potencia verificada la oferta disponible promedio ronda entre los 24.000 y 25.000 Mw, a raíz de la rotación constante de entrada y salida de servicio de las distintas generadoras a lo largo del año, lo que hace más vulnerable al sistema cuando se producen los picos de demanda.

La matriz energética constatada por Cammesa mantiene un perfil dominado por la generación térmica, que hasta fines de 2016 concentraba el 61% del total, mientras las centrales hidroeléctricas aportan un 31,5% y las nucleares 5,2%.

Las energías renovables (eólica, solar, biomasa, etc.) representan por ahora sólo 2,1% de la capacidad instalada, muy lejos del objetivo fijado por ley de cobertura de 8% de la demanda para 2018.

En términos ambientales, el informe de Cammesa arroja datos mixtos, con un aumento interanual de 8% en 2016 del consumo de gas natural (un combustible “limpio”) y una caída de 14% en la utilización de fuel oil.

También disminuyó fuertemente el consumo de carbón mineral, un 24%, debido a la menor disponibilidad de unidades que utilizan este tipo de combustible, mientras el uso de gasoil para generar electricidad aumentó 6% frente a 2015, según concluye el informe de la compañía que administra el mercado mayorista eléctrico.

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