Florencia Kirchner, hija de los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, arribó a las 8.40 -junto a su abogado Carlos Beraldi y su custodia- a la sede del juzgado de Claudio Bonadio, donde se notificó del embargo por $100 millones en la causa Los Sauces.

Desde allí bajó al segundo piso para la entrevista socioambiental, que realizó de manera obligatoria al quedar procesada por primera vez en una causa penal.

Florencia, de 27 años, tuvo que responder por primera vez ante una asistente social datos relativos a su forma de vida, domicilio, con quién comparte su departamento en el barrio porteño de Constitución y otros aspectos, en la entrevista que es confidencial.

Si bien en principio tanto la ex mandataria como su hija habían pedido autorización para salir del país, que les fue concedida por el juez Bonadio, finalmente Florencia no se sumó al viaje.

Es que, junto con la autorización concedida a ambas, el magistrado a cargo de la causa Los Sauces -que investiga los negocios inmobiliarios de esa sociedad familiar- les fijó una caución de 150 mil pesos a cada una, de la que se hizo cargo, en el caso de la ex presidenta, el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria-PJ, Héctor Recalde.

Florencia, su hermano Máximo y su madre fueron procesados por integrar supuestamente una asociación ilícita que cobró sobornos a través del falso alquiler de propiedades de su sociedad “Los Sauces” a empresarios beneficiados con la obra pública en el kirchnerismo, como el detenido Lázaro Báez y Cristóbal López.

El 10 de abril pasado, el fallo de Bonadio fue apelado y está actualmente a estudio de la Cámara Federal porteña.

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