Sin embargo, en el auto en el que intentaron escapar los jóvenes no se encontró ningún arma y el que termino muerto fue baleado por la espalda luego que el proyectil ingresara por el portón trasero del auto.

Un subcomisario de la Policía Federal (PFA) que mató ayer de un balazo a un adolescente de 17 años admitió hoy ante la Justicia que persiguió durante 10 cuadras al joven porque le había robado las tazas de su auto en la localidad bonaerense de Villa Tesei, pero dijo que le disparó porque creyó que le estaba apuntando con un arma, informaron fuentes judiciales.

El policía José Pérez Buscarolo (46) fue indagado esta tarde por los fiscales María Silvana Bonini y Sergio Di Leo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de Morón, y luego se solicitó su detención formal por el delito de “homicidio agravado por su condición de miembro de una fuerza de seguridad y uso de arma de fuego”, que tiene una pena de prisión perpetua.

Según dijo a Télam una fuente, el policía relató que ayer al mediodía se encontraba en su casa y advirtió que un joven le estaba robando las tazas de las ruedas del auto, por lo que salió a la calle y le dio la voz de alto, pero éste no la acató.

Como el asaltante subió a un auto Renault Sandero en el que lo esperaba un cómplice, Buscarolo tomó su Renault Logan y comenzó a perseguirlos hasta que a la altura de las calles Cura Navarro y República de Siria, a unas diez cuadras de donde se había producido el hurto, les cruzó su vehículo.

De acuerdo con la versión que el subcomisario de la PFA dio a los fiscales, en ese momento le pareció que uno de los jóvenes lo apuntaba con un arma y por ese motivo disparó con su pistola reglamentaria 9 milímetros hacia el auto.

Poco después, el Reanult Sandero se detuvo y cuando el policía se acercó, el joven que manejaba le entregó las tazas hurtadas y le dijo que su amigo estaba herido.

Entonces, Buscarolo llamó a una ambulancia, pero el adolescente de 17 años que iba en el asiento del acompañante, identificado como Tiago Avalos, murió desangrado como producto de un balazo que le ingresó en la zona izquierda de la espalda y le salió por el pecho, según los resultados preliminares de la autopsia.

De acuerdo al vocero consultado, el policía brindó un relato para tratar de enmarcar el hecho dentro de un “homicidio en legítima defensa”, pero habrá que esperar la realización de diversas medidas de prueba para corroborar su versión.

En tanto, el joven que manejaba el auto no posee antecedentes penales y quedó en libertad, mientras que la semana próxima se le tomará declaración por el delito de “hurto”.

El hecho se registró ayer cerca de las 12, cuando Buscarolo, quien prestaba servicio en la División Investigaciones Patrimoniales de la PFA, se encontraba en su casa y por una ventana advirtió que un joven le estaba robando las tazas del auto.

Tras la persecución y el disparo hacia el auto, Buscarolo permaneció en el lugar del hecho hasta que los efectivos de la comisaría de Villa Tesei llegaron y el subcomisario les entregó el arma.

Este caso se asemeja al del Ingeniero Horacio Santos, quien el 16 de junio de 1990 persiguió a dos jóvenes que le habían robado un pasacasete de su cupé Renault Fuego en el barrio porteño de Vila Devoto y los mató.

Ese día, el ingeniero de por entonces 42 años y a quien lo habían asaltado varias veces, estaba en una zapatería con su mujer cuando escuchó la alarma del auto, por lo que subió con su esposa al vehículo y persiguió a los ladrones, que iban en un Chevy.

Santos encerró a asaltantes y los mató, pese a que no estaban armados, lo cual originó un debate en la sociedad e hizo surgir el término “justiciero”.

En un primer fallo, Santos fue condenado a doce años de cárcel por homicidio simple pero luego se entendió que fue un caso de “exceso en la legítima defensa” y recibió tres años de cárcel en suspenso.

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