Al cumplirse un mes de la huelga de hambre convocada por el líder de Al Fatah Marwan Barghouti, en la que centenares de presos palestinos exigen una mejora de sus condiciones de reclusión, la ONU reclamó este miércoles a Israel que cumpla el Derecho Internacional respecto a las detenciones y arrestos.

El relator especial de la ONU para los Derechos Humanos en los territorios palestinos ocupados, Michael Lynk, afirmó hoy en un comunicado que “el uso por parte de Israel de la detención administrativa no cumple con las circunstancias extremadamente limitadas que contempla el Derecho Humanitario, y priva a los detenidos de las salvaguardias legales básicas garantizadas por éste”.

La detención administrativa es una figura que permite a las autoridades israelíes mantener bajo custodia indefinidamente a un sospechoso sin presentar cargos ni iniciar un proceso judicial.

Lynk señaló que alrededor de 500 de los 6.000 presos palestinos en Israel están en situación de detención administrativa, y recalcó que “muchos” están encarcelados en Israel, y no en los territorios palestinos ocupados, contraviniendo el Derecho Internacional.

Lynk expresó además su preocupación por informaciones sobre el encarcelamiento en aislamiento de presos que participan en la huelga de hambre, así como por la negativa a que reciban visitas de abogados, informó la agencia de noticias Europa Press.

“Los prisioneros en todas partes tienen derecho a participar en huelgas de hambre para protestar por sus condiciones de vida, y no deben ser castigados por ello”, insistió, tras alertar que “la alimentación forzosa es una práctica que, según expertos en Derechos Humanos, podría equivaler a la tortura”.

Las palabras de Lynk llegan al cumplirse un mes de la protesta colectiva en la que, según el servicio penitenciario de Israel, 850 prisioneros -1300 según las autoridades palestinas- exigen mejores condiciones de encierro.

También llegan dos días después de que Barghouti -encarcelado en Israel y líder de la huelga de hambre-, hiciera un llamamiento a la desobediencia civil y pidiera a su formación Al Fatah y al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) que formen un frente unificado.

Los presos exigen a Israel el “fin de las penas en celdas de aislamiento, la tortura, negligencia médica o la detención administrativa, además de acceso a educación, cuidado médico y ampliar las visitas de familiares” de una a dos mensuales.
Barghuti -quien se encuentra encarcelado en aislamiento- recibió el domingo la primera visita de su abogado, Jader Shqeirat, y le entregó una carta para pedir apoyo a la población a los huelguistas.

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