El presidente
El presidente

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, prometió hoy que aplicará con dureza la ley marcial en la sureña región de Mindanao, donde rige desde ayer por 60 días tras un decreto presidencial, y no descartó extenderla a todo el país “para proteger a los ciudadanos”.

El presidente; “Si creyera que el Estado Islámico (EI) se ha establecido también en Luzón (la isla filipina más poblada, donde se encuentra Manila), no dudaría en declarar la ley marcial en todo el país” dijo el polémico mandatario en rueda de prensa en la capital a su regreso de Moscú.

Duterte acortó su visita oficial a Rusia -en la que mantuvo una breve reunión con su homólogo, Vladimir Putin- tras declarar la ley marcial en Mindanao como respuesta a la rebelión del Grupo Maute en Marawi, con lo que se convirtió en el tercer presidente de Filipinas que recurre a esta ley en el último medio siglo, después de Ferdinand Marcos (1965-1986) y Gloria Macapagal-Arroyo (2001-2010).

Preguntado por cuánto tiempo va a prolongar este estatuto de excepción, generalmente utilizado en caso de guerra, el mandatario sentenció, escueto, que se acabará “cuando la policía y los militares me digan que todo se ha estabilizado”, informó la agencia de noticias EFE.

Según la Constitución de 1987, la ley marcial en Filipinas se puede aplicar durante un máximo de 60 días y concluido ese plazo el Congreso tiene potestad para prolongarla.

La ley marcial otorga facultades extraordinarias a las fuerzas armadas y la policía en cuanto a la administración de justicia y resguardo del orden público.

Ayer, miembros del Grupo Maute se levantaron en armas en Marawi después de que las Fuerzas Armadas llevaran a cabo una operación para capturar a Isnilon Hapilon, líder de otra banda de la región, Abu Sayyaf.

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