Alejandro Marmo
Alejandro Marmo

El artista argentino Alejandro Marmo, destacado por el papa Francisco en su único libro sobre arte, pidió desde Roma “no utilizar al Pontífice para que un proyecto funcione”, sino “trabajar con autonomía”, en medio de una nueva visita a Italia para “unir a las periferias” de los dos países con su obra “El abrazo” y llevar así “el arte cerca de la realidad social”.

Alejandro Marmo; “Cuando un proyecto es real, funciona con o sin el Papa. El Pontífice le puede dar visbilidad, pero eso si no está con un andamiaje de hechos reales después se cae”, explicó Marmo a Télam en Roma, antes de iniciar una gira para emplazar en dos sitios de las periferias italianas su reconocida obra “El Abrazo”.

“No hay que utilizar al Papa, hay que ser autónomos”, reclamó el artista, reconocido por su utilización de materiales “de descarte” ferroviarios y de fábricas para crear obras, muchas veces incorporando al proceso a personas con dificultades sociales.

“Algunos en la Argentina, con sus fotos con Francisco en Twitter y Whatsapp hicieron el festival del verso”, definió.

“Con la idea unir a las periferias, estaré emplazando en la localidad de San Rufo la obra El Abrazo, que busca simbolizar una cultura de acercamiento entre los dos países”, adelantó el artista sobre la obra que erigirá este fin de semana.

Marmo se convirtió en 2014 en el primer artista argentino en exponer de manera permanente en el Museo Vaticano: su “Cristo Obrero” y su “Virgen de Luján”, hechas en base a materiales de “descarte” como toda su obra, se pueden ver en los Jardines de los Museos, a escasos metros de la Campana que recuerda el Jubileo del 2000.

Desde entonces, en parte gracias al vínculo previo con el Pontífice, comenzó un trabajo de intensa colaboración con los museos vaticanos que, adelanta, puede desembocar próximamente “en la llegada a Argentina de algunas obras del Vaticano”.

“Las mejores obras del museo son las que en su época fuero descartadas, como por ejemplo el torso de Belvedere, el Pastor y la Oveja, incluso el Obelisco de San Pedro”, planteó Marmo en el diálogo con Télam, antes de sentenciar que “pero dentro del Museo se ve cómo el tiempo es superior al espacio. Esas obras se convirtieron en icónicas por la energía de la fe popular y de las realidades sociales”.

La agenda de Marmo en el país italiano incluirá el emplazamiento en San Rufo de la obra de casi cinco metros de altura que ya se exhibe en varios pueblos de Argentina y que el autor define como “un símbolo de fraternidad entre los pueblos”. El domingo 28, en tanto, el autor del famoso mural de Eva Perón sobre la avenida 9 de julio de Buenos Aires inaugurará una obra en el Hospital Los Incurables de Nápoli.

En ese marco, adelantó a Télam además que “en unos meses” se colocará sobre la icónica avenida del centro porteño un trabajo de 8 metros de altura que simboliza el diálogo interreligioso, “de la misma serie de la escultura que el presidente Mauricio Macri le regaló al papa Francisco en octubre pasado”, hecha por el artista nacido en Tres de febrero en 1971.

En su único libro sobre el tema publicado en 2015, Francisco afirmó que “el arte no debe descartar nada ni a nadie” y propuso a Marmo como “ejemplo” de la tarea de “contrastar la cultura del descarte y la evangelización”.

En “La mia idea di Arte” (Mi idea sobre el arte” en español) Jorge Bergoglio aseguró que “el arte, además de ser un testigo creíble de la belleza de la creación, es una herramienta de evangelización”.

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