La reunión, en Taormina será además la primera cumbre de G7 de Gentioni, May y Macron y estará cruzada por “llevar la lucha contra el terrorismo a un nivel más alto”, afirmó en la previa de la cumbre el premier italiano.

G7 de Trump

Bajo estrictas medidas de seguridad y vigilados por casi 10.000 agentes, los jefes de Estado de los siete países más industrializados del mundo iniciaron hoy en la ciudad italiana de Taormina la 43 cumbre del denominado G7, la primera del mandatario estadounidense, Donald Trump, en un encuentro que estará marcado por la “lucha contra el terrorismo” a menos de una semana del ataque que dejó 22 muertos en un recital para jóvenes en Manchester, Inglaterra.

Con el lema “Construir las bases de una confianza renovada”, Trump y sus pares de Canadá, Justin Trudeau; de Japón, Shinzo Abe; de Francia, Emmanuel Macron; de Reino Unido, Theresa May; de Alemania, Angela Merkel, y el local Paolo Gentiloni debatirán hoy y mañana una diversidad de temas sobre los que no hay un consenso homogéneo.

La reunión, en una Taormina blindada para la que será además la primera cumbre de G7 de Gentioni, May y Macron, estará cruzada por “llevar la lucha contra el terrorismo a un nivel más alto”, afirmó en la previa de la cumbre el premier italiano.

“Queremos resultados. Habrá una discusión sobre temas que interesan a toda la humanidad, como el cambio climático, el comercio, las migraciones, la relación con África. No será una discusión simple, pero Italia, que hospeda la cumbre, buscará volverlo útil y hacer converger las posiciones”, agregó Gentiloni en un videomensaje antes de la reunión que concentra al 32,2% del PBI mundial.

La posibilidad de levantar las sanciones a Rusia, suspendida en 2014 de lo que hasta entonces era el G8, será otro de los temas de discusión, aunque sin “una opción al momento” y con “varias opciones”, aseguró ayer el asesor económico de la Casa Blanca Gary Cohn al llegar a Taormina.

Con el consenso descontado en la necesidad de adoptar medidas más fuertes en la así llamada “lucha contra el terrorismo”, aún no está acordada definitivamente la declaración conjunta que firmarán mañana al mediodía, especialmente en dos temas clave como comercio y cambio climático en los que las posturas de la Casa Blanca aparecen a contramano del consenso alcanzado entre el resto.

La decisión de la administración Trump de revisar el denominado acuerdo de París sobre cambio climático por considerarlo “muy costoso” para la principal economía del planeta es uno de los obstáculos para alcanzar acuerdos en esa dirección.

Según supo Télam en Roma, algunos puntos que sí formarán parte de los diálogos son la crisis de los migrantes y refugiados, con especial interés italiano, la ciberseguridad, en aumento tras el ataque global no identificado de la semana pasada y una “agenda social” en la que la denominada “seguridad alimentaria” puede tener un rol cohesionador.

La cumbre, originalmente pensada para Florencia, se desarrolla en Taormina por una decisión del anterior premier italiano en octubre de 2016 de “dar visibilidad” al sur del país, “desterrar” los prejuicios sobre las mafias en la isla siciliana y “poner en primer plano” la problemática de los migrantes.

De todas formas, durante toda la semana se suspendieron los desembarcos en la isla como parte del protocolo de seguridad que desde el 10 de mayo y hasta el próximo martes suspendió el “espacio Schengen” que habilita la libre circulación de ciudadanos europeos por suelo italiano.

En una cumbre con dos mujeres entre los siete gobernantes participantes, la desigualdad de género será otro tema que puede tener relevancia en la declaración final, así como la convocatoria a hacer de la innovación “una fuente de prosperidad y de crecimiento inclusivo”.

Se esperan además posibles referencias a la crisis siria, en especial considerando el rol de Rusia, y a la tensión en aumento en la península coreana.

Además de los siete jefes de Estado, estarán también el secretario general de las Naciones Unidas Antonio Guterres, y los responsables del Cosejo Europeo Donald Tusk y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el primero en parafrasear al papa Francisco este viernes al pedir “construir puentes y no muros”.

Tras la ceremonia que este viernes dio el puntapié inicial en el antiguo Teatro Griego de la ciudad del este siciliano, los siete jefes de Estado y sus delegaciones tendrán dos “sesiones de trabajo” hasta la cena ofrecida por el presidente italiano Sergio Mattarella.

Mientras tanto, las cinco “primeras damas” y el esposo de Angela Merkel como “primer marido”, harán un recorrido conjunto en helicóptero para admirar el Etna, el volcán activo más alto del continente. En una ciudad que reboza lujo a 200 metros de altura, con vistas sorprendentes al Mar Jónico, las “ammenities” para los consortes incluirán además una muestra privada del “Retrato de marinero desconocido”, del pintor italiano Antonello da Messina, uno de los más destacados discípulos de Leonardo Da Vinci.

Mañana, tras una breve jornada de trabajo, los mandatarios se tomarán la famosa “foto de familia” antes de finalizar con la firma de la declaración conjunta y el traspaso de la presidencia a Canadá, más allá de que como escribió este viernes el diario de la conferencia episcopal italiana, Avvenire, “raramente las discusiones del G7 llevan a importantes acuerdos internacionales”.

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