Sr. Director

Sr. Director. “En la Argentina del 2017 aún predomina el terrorismo de Estado”.

Para muchos lectores desprevenidos, esta frase podrá parecer una enormidad, propia de un loco y que no tiene ningún asidero, ya que gran parte de la sociedad ya ha aceptado como real lo contrario y quiere creer exactamente eso, es decir, que en la Argentina lo que predomina es el Estado de Derecho y que el terrorismo de estado es lo que aplicaron los militares en la década del ’70.

Sin embargo la frase, no es ninguna enormidad, no proviene de un loco y tiene sus fundamentos.

En efecto, los mismos parten de aceptar, no sólo lo que los mismos contendientes  afirman en cuánto a que aquello fue una guerra,  sino que la misma, a partir de los gobiernos de los Kirchner, se reabrió, pero esta vez por otros medios.

Y esos medios no son otros que la cooptación de la Justicia en la personificación de la misma Corte Suprema y demás jueces que permitieron (unos por acción directa y otros por omisión), modificar contra derecho, las leyes vigentes, con la finalidad de encarcelar a todos los miembros de las Fuerzas del Orden de la Nación que en los ’70 combatieron a la subversión, y dejar libres de cualquier culpa y cargo a los integrantes de grupos guerrilleros y terroristas.

La principal causa esgrimida para encuadrar a los militares en terrorismo de estado, ha sido que los mismos utilizaron el aparato del estado para combatir la subversión. Es decir, lo mismo que hicieron los Kirchner para encarcelarlos a ellos utilizando arbitrariamente el poder judicial del Estado.

Empleando el mismo argumento con el cual se juzgó a las Fuerzas del Orden de la Nación que combatió a la subversión, digo que hoy en el año 2017 y bajo el gobierno de Mauricio Macri, se continúa con el terrorismo de estado iniciado por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, en los cuales, fue el mismo Estado quien, a través de una de sus estructuras fundamentales, la judicial, modificó arbitrariamente las leyes para castigar a uno de los bandos en pugna y beneficiar al otro.

En efecto, todos los militares prisioneros por luchar contra la subversión están privados de su libertad por una política de Estado que, contra derecho y arbitrariamente así lo ha determinado. Es el mismo terrorismo de Estado que negó carácter de lesa humanidad a los terroristas del ’70 por no haber sido ejecutados desde el estado.

Hasta tanto no se modifiquen las leyes por las cuales los terroristas subversivos de los ’70 están impunes y, en muchos casos ocupando espacios de poder o presidiendo organizaciones de derechos humanos, no habrá paz en la Argentina.

 

¡Por Dios y por la Patria!
Hugo Reinaldo Abete
Ex Mayor E.A.

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