Marcelo Tinelli
Marcelo Tinelli

Marcelo Tinelli; El punto más alto, de mayor presupuesto, fue el cierre con la actuación del cantante portorriqueño Luis Fonsi para interpretar dos veces su hit “Despacito” que tiene decenas de millones de visitas en youtube. Igualmente la falta de presupuesto se nota en el elenco del Bailando por un Sueño, repleto de mediáticos locales, casi sin figuras internacionales y pocas personalidades importantes del ambiente local.

A las 22.30, las chicas de la ficción de Pol-Ka “Las Estrellas” le dejaron a Tinelli la pantalla con picos de 24,4 puntos de rating, según Ibope, una medición más que alentadora y superadora en más de 10 puntos del promedio nocturno que el Trece ostentó a lo largo de lo que va del 2017.

Un rato antes, un grupo de danza bailó varias canciones de la época de gloria de la música disco para darle paso al cuartetero Ulises Bueno en el patio de un casa cantando una versión en castellano de “Sweet Child o’ Mine” de Guns n’ Roses en castellano y solo con cuerdas, mientras una chica bailaba alrededor suyo.

En un cuarto iluminado por globos de luces, cuatro bailarines armaron una coreografía con una versión coral y electrónica de California Dreamin de The Mamas and The Papas, hasta que artistas maquillados al punto tal que parecían protagonistas de una obra plástica, con una mitad del cuadro en colores y la otra en blanco y negro ocuparon el centro de la escena. A esa hora el rating había bajado de 27,5 a 26,6.

Luego Flavio Mendoza con todo su staff coparon el centro del estudio para montar un número de “Mahatma”, el último espectáculo del coreógrafo, un habitué de los programas de Tinelli, y que salieron a la calle Corrientes a la altura de Cerrito, frente al Obelisco. Con esa imagen bien porteña, todo volvió al estudio para escuchar al cantante tropical El Pepo cantando acompañado por un piano, un guitarrista y un bandoneonista, con mucha calidez, onda y con su mejor voz la canción “El Sueño del pibe” de la Beriso en gran clave tanguera.

La modernidad volvió a copar la pantalla cuando la bella Oriana Sabatini, sobrina de la gran tenista argentina Gabriela Sabatini, cantó “Love me down easy” su canción en clave R&B bien americano en un escenario sobre la calle Fraga.

En el estudio la pantalla la copó el staff del Cirque Du Soleil con el popurrí de clásicos de la primera etapa de Soda Stereo que se pueden ver y oír en el espectáculo “Séptimo Día”, hasta que un bailarín desde la sede del gobierno porteño en la zona sur encendió la vieja torre del Parque de la Ciudad, para que en esa zona, en un escenario montado entre edificios en construcción, el grupo Malevo bailara en malambo la “Argentinidad al Palo” de la Bersuit y una versión del Himno Nacional Argentino.

De ahí cruzaron a zona norte, cerca de Canal 7, en pleno terreno donde se encuentra la flor de metal para que Valeria Lynch, rodeada de bailarines se despachara con clásicos de musicales en inglés. Luego en Puerto Madero, en el Puente de la Mujer se armó un disco donde Germán Tripel y Flor Otero encadenaron éxitos con una base de electrónica más moderna.

La fiesta no cesó y volvió al nuevo estudio de La Corte, donde comparsas del carnaval de Corrientes coparon la escena con sus coloridas, sus voluptuosas bailarinas y sus coloridos trajes, con un minuto a minuto de 27,5 según los números brindados por Ibope.

Y recién a las 23.12 se escucharon los acordes de “Twist y gritos” de los Beatles y se abrió la puerta de la pantalla gigante para que entrara Tinelli con smoking negro y camisa del mismo tono.
Tinelli agradeció a todos y presentó al gerente de programación del Trece Adrián Suar, con quien cruzaron chanzas, bromas que buscan mostrar siempre a Tinelli como un empleado o socio incomodo del grupo Clarín. A eso le sumaron cruces futbolísticos entre un boquense Suar y un cuervo, Tinelli.

Luego presentó la ficción que hace un recuento de los cincos meses que Tinelli estuvo fuera de pantalla, con especial hincapié con su salida de su viejo estudio de la Calle Olleros, hoy propiedad del grupo Indalo, con el que Tinelli continúa ligado.

Al finalizar la temporada 2016, Tinelli se despide de la gente y cuando encara para un brindis privado encuentra toda su oficina levantada, todo en cajones y cajas y Mariana Fabbiani le cuenta que lo “limpiaron” del edificio de Olleros. Además le quitan el saco y le recomienda cederle el paso a las mujeres en la TV.

En su casa, Tinelli se levanta y Olga su mucama se fue de vacaciones y Florencia Peña la reemplaza y le usa el auto, le come las frutas y le recomienda seguir la receta de Susana de vivir ocho meses al año en Miami y volver a filmar durante cuatro meses a Buenos Aires.

Uno de los puntos más alto fue el cruce con Valeria Bertucelli encarnando a una descreída vendedora de telas, que se burla de la TV y de toda la fauna que conforma ShowMatch. Soledad Silveyra compuso a una empleada municipal que debía habilitarle el nuevo estudio a Tinelli, que lo deriva a Horacio Rodríguez Larreta y a Diego Tinelli que le hacen el trámite por internet, cuando el rating marcaba 28,5 puntos.

Luego del pasar de varios famosos, Tinelli termina en terapia con la psicóloga Mirtha Legrand, que le pregunta por su vida privada, lo verduguea un rato y lo interroga sobre mafias en el fútbol y su salida de la AFA.

El final de la ficción es con Tinelli tomando un colectivo, conducido por Pablo Codevila y como pasajero Adrián Suar. A los 17 minutos pasados de la medianoche, Martín Bossi hizo su ingreso al estudio componiendo a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, que tomó el micrófono, lo hizo suyo y calificó a ShowMatch de “aguantadero televisado”, provocando las risas del estudio.
Bossi aprovechó la imitación para burlarse y poner en evidencia de la fauna que genera ShowMatch y que luego retroalimenta a la programación de toda la TV argentina, además de gastar a Tinelli por su ataque de stress, con 27 puntos de rating.

El cierre fue con el portorriqueño Luis Fonsi que llegó a la Argentina el domingo y que interpretó su hitazo mundial “Despacito” y luego la balada “No me doy por vencido” con 24 puntos.

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