Estimados lectores;

Gracias por acompañarnos nuevamente con su lectura a través de NCO desde un sector de Los Palabristas de hoy y de siempre. Revista literaria que fundé y dirijo desde el año 2001. La reseña biográfica de la semana es sobre Guadalupe Teresa Amor Schmidtlein, (Ciudad de México, 30 de mayo de 1918 – 8 de mayo del 2000) fue poeta y escritora, conocida como Pita Amor.

Por: Mónica Caruso. Tapiales
E-mail: monicaacaruso@hotmail.com

Sus padres fueron Emmanuel Amor Subervielle y Carolina Schmidtlein García Teruel, miembros de una aristocracia que, ya para 1940, vivía más de recuerdos que de realidades. El dinero, las haciendas, las cuadras de caballos: todo se había esfumado. Sólo quedaban una enorme casa en Abraham González 66, la cocinera, la nana y el mozo.

Fue la menor de siete hermanos, Pita fue la niña que lloraba y temía a la oscuridad era la niña que paralizaba la cuadra entera con sus terribles berrinches. En su juventud Guadalupe Amor fue actriz y modelo de fotógrafos y pintores destacados, entre ellos Diego Rivera, Juan Soriano y Raúl Anguiano. Fue a su vez amiga de Frida Kahlo, María Félix, Gabriela Mistral, Salvador Novo, Pablo Picasso, Juan Rulfo, Alfonso Reyes y Elena Garro entre muchos otros grandes intelectuales, en particular del México de los años 50. Tenía la costumbre de vestirse con mantones, capas y no usar ropa interior ni medias. Forjó en su poesía los temas metafísicos, caracterizándose por sus expresiones directas y desencadenadas, siempre en primera persona, en ellos se observa una clara influencia, de Sor Juana Inés de la Cruz, Francisco de Quevedo y Luis de Góngora.

Mujer controversial por su forma de ser y su modo de vida. Tenía una personalidad avasalladora que no se dejaba dominar por nadie. Nunca pasaba inadvertida. Fue una mujer que vivió intensamente; aceptó por igual placeres y amarguras [. Su primer escándalo público, fue a los 18 años al convertirse en amante de José Madrazo, un rico ganadero de 60 años, dueño de la ganadería de toros La Punta con quien mantuvo una larga relación que abrió una época de provocación al mundo.

Hermosa, apasionada y polémica, fue apadrinada poéticamente por Alfonso Reyes, quien se refirió sobre ella “(…) y nada de comparaciones odiosas, aquí se trata de un caso mitológico”. Pero también Pita fue de escándalo en escándalo se le involucró en romances con toreros, pintores, artistas y escritores, aunque de igual manera fue precursora junto a Nahui Ollin de lo que después se llamaría liberación femenina

Cuando tenía 41 años decide tener un hijo, que al sentirse incapaz de criar decide dar en custodia a su hermana mayor, Carito. Sin embargo ocurrió una tragedia que la marcaría para toda su vida. Manuelito, como se llamaba su hijo, muere ahogado en una pileta con agua, a la edad de un año y meses. Este evento le provocó una gran crisis; no deseaba ver a nadie, su vida personal se volvió silenciosa de un día para otro, se alejó y descuidó su aspecto físico.

Pasado el tiempo, aparece nuevamente en los setenta, como una mujer insolente y arrebatada pero diferente. Después de diez años, en 1974 ofrece un recital en el Ateneo Español. Recitó poesía mexicana, desde Sor Juana hasta Pita, pasando por Salvador Díaz Mirón, Manuel José Othón, Manuel González Montesinos, Alfonso Reyes, Enrique González Martínez, Renato Leduc, Xavier Villaurrutia, Ramón López Velarde, Roberto Cabral del Hoyo. El recital tuvo un éxito enorme, también volvió a dar entrevistas para la televisión.

Pita Amor no era solo una poetisa más, sino que supo ganarse el nombre de musa no sólo para intelectuales, también para políticos y gente del espectáculo. Con una personalidad atrayente e impositiva, con la locura de su amigo Salvador Dalí y los desplantes de María Félix, pero eso sí, con la ecuanimidad de Ricardo Garibay y las extravagancias de Juan José Arreola. La poetisa Pita Amor, la real y verdadera undécima musa.

Finalmente se quedó sola y murió en el año 2000, en un largo silencio que la mantuvo en cama por más de dos años, pero acompañada de los fantasmas que siempre quiso olvidar: la soledad, el abandono y la muerte. Era tía de la también escritora Elena Poniatowska.

Obra

Yo soy mi casa (1946) dedicado a su gran amiga la también poetisa Gabriela Mistral

Puerta obstinada (1947)

Círculo de angustia (1948)

Polvo (1949)

Décimas a Dios (1953)

Otro libro de amor (1955)

Sirviéndole a Dios, de hoguera (1958)

Todos los siglos del mundo (1959)

“Como Reina de Baraja” (1966) Editorial Fournier.

“Fuga de Negras” (1966) Editorial Fournier. Dedicado a Carolina Amor de Fournier, Dolores Puche, Dr. José Puche, Antonio Peláez y a Enrique de Rivas.

“El Zoológico de Pita Amor” (1975) Dedicado a Rodolfo Chávez Parra.

48 Veces Pita (1983).

Soy dueña del Universo (1984).

Poemas

(Guadalupe Teresa Amor)

Por qué me desprendí

¿Por qué me desprendí de la corriente misteriosa y eterna en la que estaba fundida, para ser siempre la esclava de este cuerpo tenaz e independiente?

¿Por qué me convertí en un ser viviente que soporta una sangre que es de lava y la angustiosa oscuridad excava sabiendo que su audacia es impotente?

¡Cuántas veces pensando en mi materia consideréme absurda y sin sentido, farsa de soledad y de miseria, ridícula criatura del olvido, máscara sin valor de inútil feria y eco que no proviene de sonido!

Adentro de mi vaga superficie

Adentro de mi vaga superficie se revuelve un constante movimiento; es el polvo que todo lo renueva, destruyendo.

Adentro de la piel que me protege y de la carne a la que estoy nutriendo, hay una voz interna que me nombra; Polvo tenso.

Sé bien que no he escogido la materia de este cuerpo tenaz, pero indefenso, arrastro una cadena de cenizas: polvo eterno.

Tal como yo han pasado las edades, soportando la lucha de lo interno, el polvo va tomando sus entrañas de alimento…

¡Humanidad, del polvo experimento!

Viejas raíces empolvadas

Son mis viejas raíces empolvadas la extraña clave de mi cautiverio; atada estoy al polvo y su misterio, llevo ajenas esencias ignoradas.

En mis poros están ya señaladas las cicatrices de un eterno imperio; el polvo en mí ha marcado su cauterio, soy víctima de culpas olvidadas.

En polvorienta forma me presiento y a las nuevas raíces sobresalto he de legar, con mi angustioso aliento.

Mas conquistando el aire por asalto, nada tengo que ver con lo que siento, soy cómplice infeliz de algo más alto.

Queridos lectores espero que les haya gustado este pequeño vuelo literario.

Aquellos interesados en publicar material de su autoría en Los Palabristas de hoy y de siempre, deben enviar sus escritos como adjunto en Word a la dirección electrónica siguiente: E-mail: monicaacaruso@hotmail.com.

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