HBO
HBO

La señal HBO estrenará el 25 de junio, a las 21, en América Latina, la serie “El jardín de bronce”, basada en la novela homónima de Gustavo Malajovich, en la que a lo largo de ocho capítulos mostrará la angustiante búsqueda de un padre de su hija de 4 años, que misteriosamente desaparece junto a su niñera, en una trama en donde se mezcla la burocracia y corrupción policial y judicial con dilemas familiares y personales.

HBO; Coproducido por Pol-ka y filmada íntegramente en el país, esta serie dirigida por Hernán Goldfrid y Pablo Fendrik se centra en Fabián Danubio, el personaje protagónico interpretado por Joaquín Furriel, un arquitecto de clase media que debe lidiar con problemas conyugales, cuya vida da un vuelco cuando desaparece su pequeña hija.

Además de la angustiante situación que debe atravesar, el personaje principal deberá lidiar con todo un mundillo desconocido para él relacionado con los ambientes policiales y judiciales, no siempre dispuestos a dar las respuestas satisfactorias a sus urgencias, lo cual lo obligará a tomar la búsqueda en sus manos.

En esa trama, el paisaje urbano que ofrece la ciudad de Buenos Aires y el escaso respaldo emocional con el que cuenta el protagonista se convierten en dos elementos fundamentales que se suman a la cantidad de hipótesis posibles que se construyen en torno de este caso policial.

La serie cuenta con un elenco de lujo integrado por Luis Luque, Julieta Zylberberg, Alan Sabbagh, Mario Pasik, Gerardo Romano , Claudio da Passano, Romina Paula, y la participación especial de Norma Aleandro y Daniel Fanego.

“No hubo un caso policial en especial que me inspirara a la hora de crear la historia. El disparador tiene que ver con un miedo común paterno de perder un hijo, en este caso es un miedo que se prolonga en el tiempo, como una pesadilla sostenida”, dijo Malajovich, autor del libro y uno de los responsables del guión, en rueda de prensa.

Y añadió: “Pensaba en lo dramático de la desaparición que es la falta de certeza, porque en un crimen hay una certeza, un resultado, pero en este caso es distinto. Eso era muy fuerte para mí”.

Malajovich, quien adaptó la novela junto a Marcos Osorio Vidal, afirmó que no hubo que “sacrificar elementos” en este proceso, al considerar que “lo que se sacrifica no es sacrificio si eso implica convertirlo en un buen guión” .

Por su parte, los directores Hernán Goldfrid y Pablo Fendrik reconocieron cierto homenaje a Alfred Hitchcock en el hecho de que un “hombre común” deba abandonar su cotidianeidad ante un hecho extraordinario y “meter los pies en el barro” para encontrar respuestas.

Otra característica de la serie consiste en la sutileza de las imágenes que, en vez de buscar el impacto o el golpe bajo, trabajan sobre la sugerencia de obvios desenlaces que no dejan dudas en el espectador.

“Apuntamos a la intriga elegante porque en la novela ya estaba todo. No hacía falta más”, coincidieron en señalar los directores.

La angustia del padre ante la desaparición de su hija es notablemente trasmitida al espectador, además de la trama de la serie, por la interpretación de Furriel, quien también reconoció en este aspecto los beneficios de contar con un buen guión.

“A veces uno tiene que llegar a un trabajo con muchas decisiones sobre el personaje. Acá no hacía falta eso porque cuando hay un guión que cuenta muchísimo, hay que entrar de la manera más porosa posible”, puntualizó el protagonista.

De igual manera se manifestó Luis Luque, quien encarna a César Doberti, un detective hastiado de la burocracia policial que se gana la vida descubriendo infidelidades y encuentra en este caso un aliciente especial que lo lleva a investigar “los márgenes, aquellos lugares y personajes” por donde no circula la búsqueda oficial.

“Es un personaje muy rico. Yo estaba en España filmando y el guión lo leyó Silvia (Kutica, su esposa), quien me dijo que si no hacía este papel era un boludo”, comentó, entre risas, Luque.

“Me gusta hacer estos personajes porque son relativos, no son puros. No son héroes, tienen luces y sombras. Yo soy así”, añadió.

Ante cierto desinterés e irregularidades en la investigación oficial, con un fiscal interpretado por Gerardo Romano, para quien no se trata más que de un rutinario caso destinado a perderse con el tiempo, el protagonista encontrará un mínimo apoyo en “El Ruso” (Alan Sabbagh), un amigo de la infancia; la policía Lidia Blanco (Julieta Zylberberg), crítica de la fuerza que se involucra por demás en la causa; y Carreras (Mario Pasik), su socio laboral.

“Hay una combinación de atmósferas que se van generando todo el tiempo y van cambiando de aspecto y eso hace que el espectador se sienta involucrado. Siento que junto a los espectadores vamos a hacer un viaje muy importante”, afirmó Furriel.
“El jardín de bronce” tiene prevista su proyección en varios países del mundo, incluso en destinos remotos para producciones argentinas, como Rumania y otras naciones de Europa Oriental.

“Es un producto ciento por ciento argentino que permitirá que el mundo conozca nuestros talentos”, celebró Furriel.

Anuncios