Falleció el poeta matancero Pedro Chappa

Dicen que comenzamos a irnos apenas llegamos… Cortan el cordón umbilical y ya empezamos a desandar el camino.

Por Oscar Roberto Pettinato

Pero Pedro se aseguró que su paso dejara una huella de tal magnitud, que el día que partiera su esencia bohemia, talentosa, solidaria y matancera, se elevara omnipresente sobre la ausencia.

“Como agua, como viento, como arena, como lugar común del idioma; como la vida.
Se nos va el milenio” (“Hasta el milenio que viene”).

No vivió entre las luces multicolores del éxito y el reconocimiento, mucho menos entre candilejas. Si me apuran un poco diría que solo la luz del sol caminaba con él, entre el barro de los barrios que transitó su pobreza. Edenor nunca fue un buen amigo de Pedro. Gran parte de su obra fue a luz de vela.

Hace poco tiempo otro “Groso”y gran amigo, Fabián Banga, lo retrató en una entrevista.
En ella Banga reflexiona “Hay una constante superposición de un humor de circo, clásico, fino, en un contexto muy local, tan nuestro que se vuelve hasta barroco. Hay algo de heroico en esta escritura. Una reconstrucción de espacios conocidos por nosotros, pero al mismo tiempo universalizado. Si bien es un escritor local, Pedro es claramente un escritor latinoamericanista. Algo muy poco común en nuestras latitudes. ¿Es que Latinoamérica comienza desde la General Paz para este lado y Pedro tiene la sensibilidad de verlo?”

Acaso tuvo que ver esa “su manera” la que lo hizo desaparecer cuando las “luces” comenzaban a encenderse para darle brillo a su presencia, en el homenaje a una Antología Poética del Conurbano de la que era principal actor ¿…? No lo sé.

Compartimos sueños y realidades con Pedro, allá por el 92 en los inicios de NCO colaboró conmigo y acunamos juntos el sueño de esa impactante revista que fue “Contrabando” con una banda de líricos de la UNLZ, después de mucha agua bajo el puente nos volvimos a reunir en esa redacción de la calle Arieta e hizo docencia con los que daban los primeros pasos en aquel NCO.

Después… Después la vida va…

Hoy con “Una Copa desde el fondo”; “Me tiro a un Costado del Camino”y mientras se mezclan en mi rostro una sonrisa y un lagrimón, una melodía me levita en el más profundo silencio, en la soledad del teclado logro concentrarme y reconocer de donde es ese canto de Ángeles de rancho y barro, es un violín cercano y lejano… Es un “ Violín en Praga y Villegas”
Entrevista a Pedro Chappa

Fabián Banga y Martín Biaggini

https://diarionco.net/cultura/entrevista-a-pedro-chappa/

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