Se realizó una jornada

Se realizó. Más de 160 personas participaron activamente de la Jornada organizada por la Asociación Civil Tiflonexos en la Biblioteca Nacional

En el encuentro hubo representantes de distintas partes del país y se abordaron temas como el tratado de Marraquecht y los materiales accesibles para estudiantes con distintos tipos de discapacidad

Por Melisa Correa
E.mail: melisacorrea.prensa@gmail.com

En nuestro país, más de 5 millones de personas tienen alguna discapacidad o limitación permanente, de las cuales más de 2 millones, 59,5 por ciento tienen discapacidad visual. Por este motivo y las necesidades de estas personas, la Asociación Civil Tiflonexos – Biblioteca Tiflolibros y la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, desarrollaron el pasado viernes una jornada de Acceso a la Lectura de las Personas Con Discapacidad Visual en el auditorio Jorge Luís Borges de la Biblioteca Nacional, donde se abordó fundamentalmente la problemática del acceso a la lectura de este colectivo.

Durante el encuentro se abordaron las Oportunidades y desafíos para garantizar el derecho a leer a partir de las experiencias compartidas y los debates generados, a través de los cuales se apuntó a articular acciones que hagan posible la disponibilidad de los libros para todos. Además, cabe remarcar que la jornada inició a las 10 y contó con la participación activa de más de 160 personas y la presencia de diversos representantes de entidades que trabajan en la realización de libros accesibles tanto para personas con discapacidad visual como auditivas, editoriales que tienen iniciativas relacionadas con la accesibilidad, y organismos del estado relacionados con la temática.

Este encuentro fue organizado por la Asociación Civil Tiflonexos en conjunto con la Biblioteca Nacional, la Editora nacional Braille y Libro Parlante (ENBLP), la Federación Argentina de Ciegos y Amblíopes (FAICA), y el consorcio de Libros Accesibles de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) (ABC), con el objetivo de acercar y comprometer a todos los actores relacionados al tema para que puedan conocer más sobre las oportunidades y puedan reclamar por lo que aún falta.

En este sentido y al considerar que actualmente menos del 1% de los libros que se editan en los países en desarrollo se encuentra accesible para personas con discapacidad visual, durante la presentación del director de la biblioteca Nacional Mariano Moreno, Alberto Manguel apuntó: “es un honor para mí poder hoy brindar este espacio…desde la biblioteca de alejandría hasta la actualidad la bibioteca estuvo para acercar el conocimiento y las posibilidades, y es por eso que nos parece que participar y contemplar a todos los lectores desde sus diferentes lugares y sus características en el acceso al libro y a la posibilidad de leer es sumamente importante es un derecho y un deber”.

Nuevos desarrollos para el acceso a la lectura

El acceso a la lectura y a la información es un derecho que si bien se encuentra respaldado en la Convensión de los Derechos de las Personas Con Discapacidad, vigente en nuestro país a través de la ley, aún es bastante limitado para las personas con discapacidad visual. En este aspecto, el representante de ABC Consortium (Consorcio de Libros Accesibles ABC de la (OMPI) (WIPO),  Pedro Millet presentó diversas posibilidades como la plataforma de optimización para el trabajo de adaptación del consorcio Daisy, el ABC cuyas patas fundamentales son la capacitación, el intercambio y la lucha por reglamentaciones que acompañen el acceso, así como también presentó nuevos formatos electrónicos y sus posibilidades para potenciar  la lectura y el acceso a la educación.

Al respecto, Millet remarcó: “el intercambio siempre que los países hayan adherido al Tratado de Marraquecht es posible porque entonces sus reglamentaciones lo permiten y por eso seguimos llendo a distintos países del mundo para que adhieran, ya que hoy lo legal nos respalda y lo tecnológico ya está dispuesto y tenemos grandes oportunidades, pero aún falta mucho trabajo en iniciativas políticas que acompañen para plasmar estas oportunidades en cambios más significativos y que alcancen a todos”.

Durante el segundo bloque de la jornada, la asociación organizadora Tiflonexos dio a conocer la experiencia de trabajo en red y articulaciones para multiplicar la disponibilidad de libros accesibles que lleva adelante mediante el proyecto “Libros Escolares Accesibles” de su biblioteca Tiflolibros. En este sentido y con su carisma tan especial, al ahondar sobre el surgimiento y el objetivo de la biblioteca, el precidente de Tiflolibros, Pablo Lecuona bromeó: “no voy a decir una vez más que eramos pocos, que eramos 20 y que eran muy poquitos libros”, y continuó: “gracias a Copidis, que nos dio su apoyo, a la colaboración de los voluntarios y la aceptación de las editoriales pudimos iniciar con este proyecto”.

Asimismo aseveró: “la biblioteca hoy cuenta con más de 50 mil libros y cada vez se logra brindar mayor respuesta a la demanda de escuelas, familias y docentes que solicitan libros para sus chicos con discapacidad visual”. En relación con este alcance y el apoyo estatal brindado, , La representante de Copidis, Mercedes Rozental subrayó: “a principios del año pasado, al inicio de mi gestión tuve el gran honor de que me tocara conocer el proyecto de Tiflolibros y su objetivo, lo que me fue realmente un orgullo. El trabajo de Pablo y el de todo el equipo de la organización es admirable, un horgullo”.

Del mismo modo continuó con el relato y enfatizó: “además y gracias a este trabajo que ellos están realizando, el año pasado también pudimos implementar en un sector de nuestra página un espacio accesible donde se encuentran disponibles todos los libros que fue adaptando la organización, para que todos los niños y maestros de escuelas de la ciudad puedan registrarse e ingresar a consultar y descargar estos materiales. Es importante que esto se sepa y se utilice, porque si es utilizado y demandado por muchos chicos eso va a ser una política pública, y nadie que me suceda en mi cargo va a poder hacer la mirada a un lado”.

 

Buenas prácticas  para brindar acceso a la lectura de personas con discapacidad

Al hablar de prácticas y adecuaciones de materiales para garantizar el acceso a la lectura de personas con discapacidad visual y con Dislexia por ejemplo, se pudo apreciar la voz del representante de la Editorial AZ , – Ramiro Villalba Garibaldi, quien comentó sobre la propuesta de libros en audio accesibles como lo son los “Libros Narrados”. Al respecto y luego del ejemplo trasmitido en el momento, destacó: “nosotros pensamos en una inclusión y accesibilidad desde el audio, que no es la experiencia de escuchar radio ni música, ni un audio-libro, sino que es una experiencia literaria auditiva mediante la que acercamos a los más chicos el texto en sonido, en audio sobre el cual se sobreimprime la narración en la voz del lector con otros efectos que conforman una experiencia diferente y única a la hora de leer”.

Por su parte, cabe remarcar también que este recurso abordado tanto por Tiflolibros como otras editoriales como AZ, también se presenta como una opción de gran ayuda a todas aquellas personas con Dislexia, quienes al poseer un trastorno en el aprendizaje que se manifiesta a través de la lectura y por lo tanto en la comprensión de palabras y mensajes, la utilización de un texto con soporte de audio que el lector pueda escuchar en simultaneo a la lectura le permite corroborar su comprensión desde la escucha, y así posibilitar una mejor calidad de estudio y aprendisaje.

Asimismo, y en relación al braille como otro de los recursos que en la actualidad se encuentran en el candelero de las discusiones de personas ciegas acerca de su utilización o reemplazo por otros dispositivos tecnológicos como la computadora, también en la jornada se pudo contar con la presencia del Centro de Copistas Santa Rosa de Lima con su presentación de materiales accesibles de matemática en braille, los cuales así como la signografía musical (musicografía braille) y los idiomas, se presentan como una de las principales demandas y pilares fundamentales para la subsistencia del sistema de lectoescritura de las personas ciegas en el mundo.

Al respecto, otro de los claros ejemplos de acceso que representa aún en la actualidad la utilización de este sistema es la adaptación de Mafalda en Braille, obra adaptada y distribuida por la Editora Nacional Braille y Libro Parlante (ENBLP) gracias a la presentación de un proyecto por parte de un jóven ciego y su compañero de trabajo lector de la historieta a la institución, con el fin de solicitar ayuda y recursos para poder dar una respuesta a la necesidad de conocer a Mafalda. En este sentido, la coordinadora de la ENBLP, María Sol Sabater, satisfecha y comprometida en el trabajo expresó: “nos llegó la inquietud y nos pusimos a trabajar con todo el equipo de la editora que cuenta con mucho personal ciego, por lo que ellos fueron fundamentalmente los tester”.

Asimismo, no dejó de comentar algunos detalles y subrayó: “nos pareció algo fundamental el que alguien expresara la necesidad de conocer algo, porque también forma parte de garantizar el acceso y nos pusimos en campaña, empezamos a pensar como darle forma, como sería más entendible, como diseñar los dibujos para ser fieles y a la vez comprensibles. Primero algunos decían así no se entiende, es imposible, otros decían saquémosle esto, si tiene un lápiz en la mano ellos van a pensar que es un dedo y así. Veíamos que si modificábamos para que se entienda se estaba transformando, entonces así no, así sí y bueno, después de mucho trabajo salió, con su versión en audio también”.

Otras oportunidades y formas de acceso

En sintonía con las diversas adaptaciones y formas de acceso a la lectura que se mencionaron anteriormente y que se expusieron a lo largo de esta larga y frutífera jornada, la experiencia y trabajo de adaptación de textos a video-libros para sordos resulta también otra alternativa completamente vigente pero con grandes dificultades de acceso y elaboración. Los video-libros son formatos audiovisuales en los que una persona sorda frente a cámara narra un cuento, texto o libro en Lengua de Señas, en este caso Argentina, destinada a la comunidad sorda y con voz en off para fomentar la experiencia compartida entre niños y familiares o amigos que no comparten la lengua y por ende no la entienden.

En este aspecto y según lo expuesto por la directora de Canales Asociación Civil, Silvana Veinverg, la realización de estos video-libros es muy difícil, ya que el acceso al consentimiento del autor es verdaderamente complicado. Cabe remarcar en este punto que por ejemplo el Tratado de Marraquecht no contempla aún el acceso y respaldo expreso a contenidos adaptados para personas con discapacidad auditiva, por lo que la búsqueda del consentimiento del autor se torna un tedioso peregrinaje sin fin.

Son variadas las ocaciones en el que el trabajo de selección de un libro o cuento, de la persona sorda que va a “contar” frente a cámara se hace durante meses y cuando se logra llegar al autor y comentarle que es lo que se quiere hacer y para que, no brinda su consentimiento y el trabajo ya dispuesto para ser ejecutado es cancelado y se debe volver a hacer todo el proceso. Se analiza que cuento puede ser el que se quiere adaptar, se busca una nueva persona que sea la que va a contar y se vuelve a pedir el consentimiento y así, es un trabajo muy difícil”, apuntó la directora.

Posteriormente y al respecto, uno de los lideres sordos de la ONG, Juan, a través de su intérprete comentó: “en Canales trabajamos con los video-libros, hacemos video-libros en lengua de señas y es un gran trabajo, porque la lengua de señas es nuestra lengua, es la lengua propia que aprendemos y con la que nosotros nos criamos. Asi que se hace una selección de los cuentos, se elije a la persona que va a contar el cuento, se filma con una cámara y se edita, es un trabajo muy difícil”.

En cuanto a la educación superior y ya casi en la culminación del bloque, no faltaron testimonios de representantes de universidades nacionales como la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional del Comahue que aportaron un acercamiento sobre el trabajo que se desarrolla para la inclusión educativa en el nivel superior de las personas con discapacidad y la visión en términos de concientización y accesibilidad. Al respecto, y según la Coordinadora del Programa Universidad y Discapacidad en el Ciclo Básico Común de la UBA, – Verónica Perelli, si bien antes el dicho “No me capacitaron para eso” formaba parte del discurso usual de los docentes, la cuestión tomó un gran giro y la predisposición llevó incluso a la formación de un proyecto de voluntariado plasmado en un Centro de producción de material accesible para este colectivo entre otros.

El Tratado de Marraquecht como instrumento legal de acceso

Al acercarse el final de la jornada que contó con la presencia de diversas organizaciones de la sociedad civil, representantes de entidades gubernamentales, parlamentarias y educativas como universidades nacionales de todo el país, el coordinador para América latina de la campaña Derecho a Leer de la Unión Mundial de Ciegos (UMC), Pablo Lecuona ofició de moderador en un último bloque en el que se abordó la importancia del conocimiento del Tratado de Marrakech como un instrumento legal internacional que facilita la creación y distribución de libros accesibles, con sus respectivos desafíos y oportunidades para su eficiente implementación. 

Al respecto, el Director de derechos de autor Argentina, Gustavo Schotz, en su intervención no dudó en destacar el carácter humanitario del tratado y remarcó que “es importante ver al Tratado de Marrakech como un instrumento sobre el Derecho de Autor administrado por la OMPI para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso que posee una clara dimensión de desarrollo humanitario y social”.

Este Tratado exige a las Partes Contratantes que introduzcan en sus normas sobre derecho de autor un conjunto estándar de limitaciones y excepciones para permitir la reproducción, la distribución y la puesta a disposición de obras publicadas, en formatos accesibles para las personas ciegas, con discapacidad visual u otras dificultades para acceder al texto impreso como la dificultad en la lectura y discapacidades motrices que impidan manipular un libro. Así como se expresa el permiso al intercambio transfronterizo de esas obras por las organizaciones que están al servicio de los beneficiarios.

El Tratado fue adoptado el 27 de junio de 2013 en Marrakech y entró en vigor luego de que 20 partes con las condiciones correspondientes depositaron sus instrumentos de ratificación o adhesión, tal como ya lo hicieron más de 20 países dentro de nuestra región. En Argentina, el Congreso de la Nación ratificó mediante la promulgación de la ley 27061 la aprobación del Tratado y ya se crearon diversos puntos de acceso a la lectura en este marco.

Por último, cabe remarcar que el Tratado de Marrakech exige que la OMPI establezca un “punto de acceso a la información” para permitir el intercambio voluntario de información que facilite la identificación de las entidades autorizadas, así como también el alcance del régimen del Tratado abarca únicamente a las obras “en forma de texto, notación y/o ilustraciones conexas con independencia de que hayan sido publicadas o puestas a disposición del público por cualquier medio”, lo que incluye los audio-libros. Aquellos que deseen obtener mayor información, pueden ingresar a la página http://www.wipo.int/treaties/es/ip/marrakesh/.

Finalmente y para concluir con el cierre de la jornada y la importancia de este tratado, el precidente de la Asociación Civil Tiflonexos, Pablo Lecuona expresó: “debo decir que estoy muy contento, hoy hablé a lo largo del día con muchas personas de distintas partes del país, de Chaco, de Córdoba, de Neuquén, de Formosa, de Misiones, de varias provincias y lugares y eso es realmente destacable, porque no es nada fácil llegar y venirse hasta acá. Pero esperamos que haya sido una buena oportunidad para generar lazos y que todos podamos colaborar en esta tarea, de hacer cada vez más posible el acceso a la lectura de todas aquellas personas que lo necesitan”.

Anuncios