Proyección de “Ni un pibe menos”, sobre el asesinato de Kevin

Proyección de “Ni un pibe menos”, sobre el asesinato de Kevin

El documental relata el crimen del niño de 9 años en 2013 a causa de un tiroteo entre narcos en una zona liberada del barrio Zavaleta. Se dará el viernes en el Centro Cultural Valentín Barros, con charla debate de Vanesa Orieta, Pablo Pimentel de APDH Matanza y Nacho Levy de La Poderosa. Esta semana, la familia de Kevin sufrió golpizas y amenazas.

Por Valeria Virginia Villanueva

villanueva.valeriavirginia@gmail.com

El documental “Ni un pibe menos”, recientemente estrenado en el cine Gaumont, llega este viernes a La Matanza. Se trata del film que aborda la problemática de la violencia institucional y represión policial dentro de las villas argentinas, a través del crimen de Kevin Molina. El niño tenía 9 años cuando, en 2013, dentro de su casa refugiándose con su madre y sus hermanos, fue alcanzado por una bala perdida del desmesurado tiroteo entre narcotraficantes que se libraba en las calles del barrio Zavaleta, totalmente liberadas por las fuerzas de seguridad.

“Kevin murió escondido abajo de la mesa, temblando y haciéndose pis de miedo, en un tiroteo que duró tres horas, con 150 disparos con armas de guerra a 50 metros de dos casillas de Gendarmería” -remarcó Nacho Levy, referente dela organización villera La Poderosa y padrino de Kevin, en diálogo con Télam- En esas tres horas hubo 9 llamados al 911 registrados en la justicia y que son los que nos lleva a nosotros a pedir que se lleve a juicio oral al prefecto a Daniel Andrés Stofd, a cargo del operativo, que ni siquiera fue preso ni dado de baja de la actividad”.

La proyección de la película dirigida por el cineasta italiano Antonio Manco se desarrollará el viernes 23 de junio a las 19hs en el Centro Cultural Valentín Barros, sito en Av. Illia 2540, casi esquina Almafuerte, en el centro de San Justo. Al finalizar habrá una charla debate acerca de las formas de intervención de las fuerzas de seguridad en los barrios, la lucha de las familias y vecinos por sus derechos y el rol de los medios alternativos. Participarán de la charla Vanesa Orieta (hermana de Luciano Arruga), Pablo Pimentel (APDH La Matanza) y Nacho Levy.

 

Nuevo ataque a los hermanos de Kevin

 

Mientras el documental continúa su recorrido por diferentes espacios Incaa de todo el país, habiendo sido presentado en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Nápoles y en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, la problemática en las villas también sigue. Tal es así, que esta misma semana La Garganta Poderosa denunció que miembros de la prefectura amedrentaron a los hermanos de Kevin, cuando volvían a su casa de trabajar en una obra de construcción en la madrugada del pasado sábado.

Al respecto, el medio relató en un comunicado:

“Al regresar a Zavaleta en la camioneta de la familia, vieron un hombre armado y aceleraron las últimas dos cuadras, sobre la calle Kevin, para llegar hasta su casa. ‘Todos contra la pared’, gritó el prefecto que los recibió, otro que no gritó nada cuando mataron al enano, en ese tiroteo que duró más de tres horas, con 105 disparos de uzi y de fal, a pocos metros de dos garitas. Justo ahí, los esperaban esta vez a sus cinco hermanos. ‘Yo sólo vengo de trabajar’, intentó decirles Ariel, de 17 años, cuando lo empujaron contra el portón. Y llegaron más prefectos. ‘No pueden hacer eso, es menor’, intentó recordarles Federico, cuando le pegaron una piña más, en las costillas, ‘donde no deja marcas’. Y llegaron más prefectos. ‘Basta’, intentó gritarles Priscila, de 15, cuando le metieron un cachetazo, sí, a su hermanita.

Y llegaron más prefectos.

Para cuando los padres de Kevin salieron de su casa, alertados por los gritos de muchos vecinos, el grupo de tareas ya juntaba “más de 50 tipos” y Ariel estaba agarrado del cuello, “pero acá nadie vio nada, eh”. Y se fueron algunos prefectos. Su mamá no entendía qué pasaba, justo ahí, en el mismo pasillo por donde debió acarrear el cuerpo de Kevin, cuando la dejaron abandonada sus patrulleros y sus ambulancias. “Ustedes están locos, ¿qué carajo están haciendo?”, intentó preguntarles Roxana, cuando dispararon al cielo con un arma larga. Y se fueron más prefectos. “Dejen a mi mamá”, intentó rogarles Azul, que tiene 9 años, mientras veía cómo levantaban el casquillo. Y se fueron todos los prefectos.

Ninguno estaba identificado.

No fue noticia y seguramente tampoco será justicia, pero hoy nos toca denunciar otra vez lo mismo, una zona liberada por el Estado, los jueces y el periodismo, donde el único procesado por el crimen del enano sigue ejerciendo su actividad y sus propios secuaces nos dan clases de impunidad, para que “aprendan de buenos o malos modos” quiénes son los que tienen el mando…

Pueden matarnos a todos. Vamos a seguir gritando”.

 

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