Don Juan de Rocha- Por Mauro Luis P.

Don Juan de Rocha.   Otro tema que se puede vincular en esta parte es la participación política del vecino en cuestión, lo cual permitiría algún acercamiento a su condición social. Se sabe que Juan de Rocha había sido Alcalde de la Hermandad durante los años anteriores al período analizado. ¿Qué funciones desempeñaban estos designados?, ¿Quiénes eran y cuáles eran sus condiciones de vida? Son estos cuestionamientos influyentes.

Por Mauro Luis Pelozatto Reilly*

La Alcaldía de la Santa Hermandad tenía, como prácticamente todas las instituciones hispano-coloniales, un origen peninsular. Podría detectarse su origen en los reinos ibéricos anteriores a los Reyes Católicos, sobre el final de la Edad Media. Aparentemente, dicha institución nació para desempeñar funciones vinculadas a la seguridad de la frontera y las áreas rurales.

Parece que en la región rioplatense las funciones eran similares, ya que por ejemplo desde 1616 el Cabildo de Santa Fe comenzó a designar alcaldes de la Hermandad para el cuidado y gobierno de sus yermos y despoblados. En el ámbito de la campaña bonaerense, durante prácticamente todo el período colonial y el independiente (hasta 1821, cuando se suprimió el Cabildo y se crearon los juzgados de paz) la justicia del medio rural había sido depositada en los mencionados funcionarios y  en los alcaldes capitulares ordinarios. Las funciones eran amplias y podían variar según la época y la región que se traten, y además no corresponde al objetivo de este trabajo desarrollarlas mucho más a fondo, aunque resulta al menos interesante e ilustrativo leer la definición que daba sobre estos vecinos el gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zavala, en el contexto de la fundación de Montevideo, indicando que las causas principales de la Hermandad eran ‘‘conocer contra los ladrones, facinerosos y matadores y robadores de mujeres de cualquier estado y calidad que sean y contra los vagabundos y los incendiarios que pegan fuego en el campo en tiempo prohibido de cosechas… Y si alguna persona en el campo demanda a otra por cantidad que le debe y no le paga, cualquiera de los dichos alcaldes provincial y de la Hermandad lo remitirán a los alcaldes ordinarios, pero si se quejare de que le han hurtado buey, vaca o caballo, ropa u otros géneros, pueden proceder contra el acusado por razón de que los hurtos son cosa de la Santa Hermandad y su jurisdicción’’. En síntesis, las atribuciones eran muchas y diversas, pero lo importante es que estaban relacionadas al tema de interés de este artículo, sobre todo en el control del robo de ganados, lo cual era muy común en aquella época.

Ahora sería importante ver qué nivel en la escala social representaban dichos individuos, de los cuales uno fue Juan de Rocha a comienzos del siglo XVIII. Según Garavaglia, no cualquiera desempañaba dicha función, y ‘‘ser vecino de respeto era la condición esencial para desempeñar cabalmente esa magistratura’’. Sin embargo, estaban por debajo de los cabildantes y demás oficiales reales de las ciudades, puesto que, entre otras cosas, no tenían asiento en el ayuntamiento. Según Carlos Mayo, la influencia política de los hacendados no iba más allá del pago en el que residían, donde solían desempeñar el cargo de alcaldes de la Hermandad o el de jueces comisionados, ejerciendo la justicia rural en nombre del gobierno municipal. Por otra parte, aclara que era una ocupación poco atractiva para estos vecinos, ya que representaba ciertas obligaciones, riesgos y compromisos.

Si se vuelven a repasar, aunque esta vez en conjunto, las estancias que don Juan tenían en los territorios del actual Partido de La Matanza, los animales que había conseguido para repoblarlas, su participación activa en las recogidas de ganado y el abasto de carne, su desempeño como oficial de justicia, más las míseras condiciones en las que había quedado su viuda, podría enmarcarse a este personaje dentro de lo que sería una especie de sector medio rural, integrado por productores agropecuarias de mediana monta, con cargos públicos menos valiosos y prestigiosos socialmente que el de los alcaldes capitulares.

Y se puede sostener que estaba en un punto medio de la escala social, ya que evidentemente un hombre que participara tanto en las recolecciones de rodeos alzados, muy probablemente poseyera cientos de animales dispersos por diversos pagos y partidos (se estima que tenía tierras y ganados en otras partes de la jurisdicción). Además, se había hecho cargo directamente del abasto de carne de la ciudad en varias oportunidades, así como también contribuyó con miles de cueros en los ajustes con el Real Asiento de Inglaterra. Por lo tanto, de ninguna manera se lo puede considerar un pequeño productor ni una persona pobre. La situación de don Juan más bien se asemeja a las descriptas por Carlos Mayo para el común de los estancieros de Buenos Aires, los cuales mantenían un estilo de vida austera, privados de lujo y aun de confort. En pocas palabras, ni desde el punto de vista político ni el económico este tipo de productores rurales bonaerenses representaba a la élite más acomodada de aquella época.

 

Bibliografía y fuentes

Academia Nacional de la Historia (ANH). Documentos para la Historia Argentina. Tomo X: Padrones de la Ciudad y campaña de Buenos Aires (1726-1810). Padrones de 1726, 1738 y 1744.

Archivo General de la Nación (AGN). Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires (AECBA), Varios tomos.

AGN. Archivo del Cabildo, 19-2-3.

BARRIERA, Darío (2012). ‘‘Instituciones, justicias de proximidad y derecho local en un contexto reformista: designación y regulación de jueces de campo en Santa Fe (gobernación-intendencia de Buenos Aires) a fines del siglo XVIII’’, en Revista de Historia del Derecho, Nº 44.

CÓRDOBA DE LA LLAVE, Ricardo (2006). ‘‘La implantación de la Hermandad y su actuación contra el crimen en Andalucía a fines del siglo XV’’, en Revista Clío y Crimen, nº 3, pp. 167-194.

GARAVAGLIA, Juan Carlos (2009). ‘‘La cruz, la vara, la espada. Las relaciones de poder en el pueblo de Areco’’, en BARRIERA, Darío (Compilador). Justicias y fronteras. Estudios sobre historia de la justicia en el Río de la Plata (siglos XVI-XIX), Universidad de Murcia.

LEVAGGI, Abelardo (2009). ‘‘La Alcaldía de la Hermandad en el Virreinato del Río de la Plata (1776-1810) ’’, en Revista de estudios histórico-jurídicos, Valparaíso, Chile, Nº XXXI, pp. 317-348.

MAYO, Carlos (2004). Estancia y sociedad en la pampa (1740-1820). Buenos Aires, Editorial Biblos.

PELOZATTO REILLY, Mauro Luis (2014). ”La ganadería y el crimen en Santa Fe a finales del siglo XVIII: la intervención del Cabildo y los jueces rurales en el robo de ganado, 1789- 1800”, en II Jornadas de Investigación ”Rogelio C. Paredes”, Universidad de Morón, 14 de noviembre de 2014. https://www.academia.edu/15916370/La_ganader%C3%ADa_y_el_crimen_en_Santa_Fe_a_finales_del_siglo_XVIII_la_intervenci%C3%B3n_del_Cabildo_y_los_jueces_rurales_en_el_robo_de_ganado_1789-_1800_en_II_Jornadas_de_Investigaci%C3%B3n_Rogelio_C._Paredes_Universidad_de_Mor%C3%B3n_14_de_noviembre_de_2014

PELOZATTO REILLY, Mauro Luis (2017). ”Don Juan de Rocha, algo más que un estanciero y hacendado de La Matanza colonial (Parte I)”, en Diario NCO, 22 de junio de 2017. https://www.academia.edu/33613107/Don_Juan_de_Rocha_algo_m%C3%A1s_que_un_estanciero_y_hacendado_de_La_Matanza_colonial_Parte_I_en_Diario_NCO_22_de_junio_de_2017

* Mauro Luis Pelozatto Reilly

Profesor en Historia egresado de la Universidad de Morón (UM), y Especialista en Ciencias Sociales con mención en Historia Social por la Universidad Nacional de Luján (UNLu). Se desempeña como docente universitario en la materia Historia de América I, de la carrera de Profesorado en Historia (UM), y en Seminario de Investigación I y II, de la carrera de Licenciatura en Historia (Universidad Nacional de La Matanza –UNLaM-). Ha realizado investigaciones sobre distintos temas de Historia Colonial de Buenos Aires, Santa Fe, San Luis, y distintos puntos de la América Española. Ha publicado trabajos en revistas académicas, de la Argentina y el exterior (Chile, Costa Rica, España, Guatemala, México y Uruguay), y en distintos diarios de la Provincia de Buenos Aires, de la Argentina (Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe), Colombia y Paraguay. También escribe regularmente para la Revista Raíces (Uruguay), de publicación mensual, y ha disertado ponencias en varios institutos de formación docente y universidades del país.

 

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