La forestación

La forestación. En los últimos meses, el municipio de Bahía Blanca avanzó con la decisión de instalar un depósito de vehículos confiscados en el predio noroeste del ferrocarril.

Esta medida del poder ejecutivo no sólo desoye las voces de técnicos y profesionales que recomendaron la preservación del espacio por su valor histórico, arquitectónico y cultural sino que, fundamentalmente, desconoce todo el trabajo de vecinos, organizaciones, centros culturales y ONG que buscan la recuperación del espacio público. Frente al avasallamiento del medio natural, los vecinos autoconvocados comenzaron una campaña de resistencia pacífica y forestación del predio.

ANDAR en Bahía Blanca

(Agencia) El parque noroeste del cinturón ferroviario bahiense se extiende desde Juan Molina hasta Colón, entre las calles Islas Malvinas y Sixto Laspiur; en total son 16 hectáreas, el tercer sector verde más extenso de la ciudad. Durante décadas, ese predio estuvo oculto por un gran paredón que separaba la ciudad de las vías del ferrocarril. Frente al abandono por parte del Estado, hace algunos años, vecinos autoconvocados comenzaron un proceso de recuperación del espacio público y natural.

“Fuimos avanzando en la parquización, primero derribando esos paredones para que el lugar se vincule a la ciudad como un espacio verde; a partir de esa acción de los vecinos, el Municipio asumió la tarea de continuar con la demolición del cerco perimetral. Esa tarea permitió abrir un tramo del predio y, principalmente, permitió descubrir un sector que estaba invisibilizado”, dice Franco Berdini de la Red de espacios culturales de la ciudad, sobre el histórico proceso de recuperación. “Hasta ahora, recuperamos unas 12 manzanas, pero la idea es seguir avanzando hasta el límite del predio que es la avenida Colón”, agrega.

La refuncionalización del espacio verde estuvo acompañada por dos ideas centrales; por un lado, la apropiación del espacio con fines culturales y, por otro lado, como revalorización natural, histórica y arquitectónica del lugar. De lo que fue la vieja estación, actualmente sólo hay un edificio en uso donde funciona la Escuela de circo La Nave. La falta de mantenimiento edilicio y la desidia estatal impiden una mayor funcionalidad y pone en serio riesgo la conservación arquitectónica del predio.

Junto al desarrollo de actividades culturales y recreativas, la recuperación del espacio también permitió revalorizar el paisaje verde de la ciudad con la construcción de un lago artificial y de acequias para el riego de la vegetación. Todo hecho por los vecinos. “En estos años, del Estado municipal sólo recibimos promesas de regularizar la situación pero, mientras tanto, el espacio sigue olvidado en el proyecto de parques locales”, aclara Berdini.

Árboles por chatarra

En pocos meses, el Municipio pasó del abandono al avasallamiento natural, al desconocimiento de todo el trabajo de recuperación del espacio por parte de los vecinos. A mediados de mayo, por decisión del poder ejecutivo, comenzaron tareas de acondicionamiento del lugar para, lo que se supo hace pocas semanas, la instalación de un depósito municipal de vehículos confiscados. Tareas de acondicionamiento es, en realidad, un eufemismo: “lisa y llanamente, ingresaron con maquinaria y arrasaron con los árboles que se encontraban a su paso”, define Berdini.

Los vecinos autoconvocados, junto a las más de 40 instituciones sociales, culturales, técnicas y profesionales que acompañan el proyecto de conservación y refuncionalización del predio, se enteraron de esta medida por declaraciones públicas de funcionarios. “Funcionarios que nunca vimos en el lugar, nadie nos notificó ni dialogó con la gente que venía defendiendo este espacio”, agrega el referente de la Red de espacios culturales.

La respuesta de los vecinos fue inmediata. El domingo se realizó una jornada cultural para sostener la ocupación del lugar y juntar firmas para prohibir la instalación del chatarrero, y se convocó a la organización pacífica para resistir el avance de las maquinarias. La movilización ciudadana recibió un amplio y plural apoyo en el Concejo Deliberante.

En ese sentido, durante la jornada de hoy, los vecinos pudieron reunirse con concejales de distintos partidos y, por iniciativa, de representantes del bloque oficialista llegaron a tener una entrevista con el Secretario de Gobierno, Fabio Pierdominici: “Sin embargo, recibimos más de lo mismo, el funcionario sólo se encargó de justificar la medida. Sigue haciendo caso omiso de las recomendaciones de ambientalistas para defender el parque natural”, explicó Berdini.

Mientras la decisión municipal no se revierta, los vecinos autoconvocados seguirán apelando a las estrategias de resistencia; a partir de hoy, se construirán barricadas en las entradas al predio para impedir el ingreso de maquinarias y comenzarán con la reforestación del lugar para volver a levantar los árboles derribados. El jueves van a pedir la banca 25 en el Concejo Deliberante para llevar el reclamo ante el máximo órgano legislativo.

“Es clave la libertad de acción y la resistencia pacífica”, dice Berdini. Y concluye: “El Estado tiene que escuchar las necesidades de los vecinos con el parque y destinar recursos para parquizar de manera idónea y sustentable el predio”.

Fuente: Boletín Andar

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