El gobierno nacional decidió ahora poner la mira sobre los supermercados y proveedores por los aumentos de precios. Así, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) iniciará una investigación por posibles conductas anticompetitivas.Investigarán a los supermercados.

Investigarán a los supermercados
Investigarán a los supermercados

“Es difícil hacer un diagnóstico en tiempos de inflación. Pero cuando la competencia no funciona, los precios pueden estar distorsionados o altos”, señalaron fuentes al tanto de la investigación, que comenzó hace un año.

En ese proceso, pedirá información a las cadenas y podría convocar a sus ejecutivos a audiencias para conocer el funcionamiento del sector.

El inicio de una investigación no implica, en sí mismo, que se abra un caso contra los supermercados y sus proveedores. Pero sí es un primer paso para reforzar los controles y evitar posibles distorsiones en los precios.

Consultado al respecto, Juan Vasco Martínez, director de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), dijo: “Nosotros no tenemos conocimiento formal de esta investigación y tampoco fuimos citados. Pero por lo que conozco del funcionamiento de la CNDC, las investigaciones forman parte de su tarea permanente, no solo en nuestro sector sino también en otros”.

En declaraciones periodísticas, el supermercadista dijo que no los preocupa que exista una investigación. “No son prácticas en las que estemos involucrados; pueden investigar tranquilamente todo lo que quieran y en caso de ser citados cumpliremos y prestaremos nuestra colaboración”, señaló.

Vasco Martínez rechazó que exista cartelización con los proveedores y entre los supermercados y también negó que haya un abuso de posición dominante.

Por el contrario, otro supermercadista del sector admitió que la noticia los tomó por sorpresa. “La discusión comenzó cuando en enero de este año nos reunimos con el gobierno por ‘precios transparentes’. Allí les dijimos que no podíamos bajar los precios 20%, como ellos sugerían, porque muchos productos vienen con precios sugeridos por las industrias”, agregó.

“Las grandes cadenas de supermercados generan un nivel de precios que el consumidor puede elegir o no pero el problema es hacia las pymes que deben aceptarlos tanto el modo de pago como el precio ofrecido porque ante un nivel de crecimiento de su oferta necesita caer en los supermercados inevitablemente”, aseguró Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.

En este sentido, agregó: “Entre los factores de las relación de poder entre supermercado y proveedor que deberían estudiarse se encuentran el modo y plazo de pago a las pymes, pagos tardíos, ventas bajo promoción que son absorbidas por el proveedor, promociones no programadas, compras a bajo precio con pago publicitario en góndola, demanda de limitación de ventas hacia otros compradores, compras por volumen sostenido y luego cambio de proveedor para bajar los precios, promociones por volumen en góndola a costa de bajo precio pagado al proveedor, entre otros”.

Desde CAME, su presidente Fabián Tarrío manifestó su respaldo a la iniciativa. “Históricamente sostuvimos la importancia de controlar a las grandes superficies en cuanto a su posición dominante en el mercado, que les permite fijar los precios de los productos, perjudicando a las pymes”, enfatizó Tarrío.

Todos los meses, la CAME emite el Índice de Precios de Origen y Destino (IPOD) que da cuenta de la distorsión que se genera en la cadena de comercialización de los productos agrícola-ganaderos en el trayecto que va del campo a la góndola.

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